desarrollo organizacional

¿Qué pasa cuando las cosas no están funcionando bien a nivel personas en la organización? ¿Cómo lo detectamos?

Si tenemos un sistema vivo, pongamos por ejemplo  nuestro cuerpo humano, si éste está sometido a presión, a estrés, tratará de poner sus  recursos en tratar de mitigar las causas de ese estrés. Lo normal que ocurra  es que dejará de cubrir adecuadamente otras funciones, como por ejemplo la función auto-inmune,  o también se agarrotan los músculos, de modo que puedan aparecer infecciones o contracturas… y de ellas el malestar…-

Esto mismo pasa en las organizaciones, cuando las personas están tratando de resolver cuestiones que les estresan y que tienen que ver con la forma en que sus colaboradores o supervisores se relacionan con ellos buscando que unos u otros “hagan”, sin atender a la calidad de “estar”.Lo normal es que el funcionamiento general de la organización  se vea afectado, puede que baje la motivación, o los objetivos no se alcanzan de la forma que se espera;  y al final todo el sistema tendrá dificultades para conseguir cumplir con su misión de una forma adecuada y sostenible en el tiempo.  Aparecerán algunas  infecciones, que son esas deficiencias   que se observan en el día a día, o problemas repentinos que nos distraen de la tarea de forma importante. En definitiva se produce cierto malestar e incluso una sensación de operatividad reducida.

Siguiendo con el ejemplo, diríamos que en cambio si el cuerpo humano  está en sus mejores condiciones,  no se siente amenazado, es decir está en un estado de bienestar, el sistema nervioso estará atento, pero no alerta, ante esto el corazón no se verá afectado por un exceso de trabajo enviando sangre al resto del cuerpo que se siente en alerta, sino que su ritmo será el adecuado y necesario, y el resto de funciones trabajarán con normalidad.

digamos que el sistema está fluyendo adecuadamente y consigue alimentarse bien, obtener la energía bien, gastar esa energía, recuperarla mediante el descanso, etc… todo fluye…

A través del trabajo que un coach realiza en un sistema vivo que es una organización, se trata de lograr que el sistema consiga esas buenas condiciones  de funcionamiento interno. Para ello pone el foco no solo en el “hacer” sino también en el “estar”, de modo que las personas puedan hablar también de como están dentro de la organización y tratar aquellos asuntos que están influyendo claramente en cómo se ven dentro de la misma y lo que necesitan para desarrollar su rol en buenas condiciones. Para ello pueden estar  involucradas varias partes, pero generalmente los líderes vendrán a ser partícipes fundamentales de este trabajo. A veces podemos empezar a mirar el pie, porque es dónde duele, pero sabemos que a veces ese dolor tiene que ver con algo que pasa un poco más arriba…

 Nuestra misión es ayudar a las empresas , a sus líderes y a los profesionales a instalar las mejores condiciones personales que les  ayuden a dar lo mejor de sí mismo y contribuir desde su rol a  la creación de valor. Para esto o bien trabajo con el líder, o con el líder y el equipo directivo.

Ocurre que cuando  las personas  tratan las problemáticas que viven como personas  en el entorno organizacional, pueden  elaborar  esa problemática y llegar a nuevas conclusiones sobre lo que les sucede, de modo que “pueden” (ejerciendo su poder personal) actuar de forma más productiva  para sí mismo y para la empresa. Avanzan en cuestiones fundamentales como son: la confianza y la discusión abierta de las posiciones y perspectivas y la superación del miedo al conflicto. De ahí surge una nueva posición más colaborativa y un liderazgo más democrático que favorece que cada cual  esté en mejores condiciones para dar lo mejor de sí mismo.

La ventaja para la empresa es que de todo esto sale fortalecido el   compromiso  y  la responsabilidad sobre los resultados .

 

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